Estaba sentada alrededor de la hoguera, debajo de las estrellas y encima de la roja tierra húmeda. Cuervo azulado fumaba la pipa deleitándose con cada bocanada. Soltaba el humo lentamente, engendrando figuras que hablaban de mi. Vi un gladiador, librando una pelea que no había buscado; un mapache agazapado, asustado; un nido vacío y un pez volador.
Me tocó el turno y fumé incansablemente, pero ninguna figura salía de mi boca. Todo era confuso.