Personal quote

Fear less, hope more, eat less, chew more, whine less, breathe more, talk less, say more, hate less, love more, and all good things will be yours.

1 de agosto de 2010

Dinamarca.

He aquí un pequeño resumen de mis primeros días en Copenhague.
Veamos, por donde empiezo... El tiempo es frío, al igual que la gente. Son además, distantes, rígidos e inflexibles. Haciendo una pequeña excepción, los habitantes del barrio de Cristiania. Menudo barrio; idílico, tóxico, hipnotizante, psicodélico. Cristinia es le barrio (o reserva natural) danés de los hippies, la paz, el amor, la marihuana (en todas sus variedades: en porro, en macetas, en piedra), el rock indie...

Copenhague en sí, es la ciudad de las suposiciones:

  • Supuestamente el consumo de marihuna está prohibido desde el 2004; sin comentarios...
  • Supuestamente es la ciudad del diseño; solo hay tres tiendas con utensilios de cocina un poco más "fashion".
  • Supuestamente hay 150 puntos de "bicicletas callejeras"; tan solo he encontrado una, y rota.
  • Supuestamente la sirenita es el monumento danés más significativo; pues bien, se la han llevado a la Expo Shangai.
  • Supuestamente la población danesa es en su mayoría rubia, alta, estilizada y de ojos azules; simple y llanamente mentira.

Y así infinitas suposiciones más.

Aun a pesar de todo, como adoro viajar, estudiar a la gente en todos sus aspectos, pasearme callejuelas, comprar en los mercados de las pulgas, ir a sus supermercados; tengo que decir que Dinamarca no me disgusta.

                                                                 Piruletas a 4,30 € en el Tivoli