Resignarse y aceptar a ciegas los cambios.
Abrir los ojos y empezar la batalla contra la tentación de deshacer todo el camino.
Correr por la carretera de lágrimas congeladas que has ido asfaltando.
Picar en el hielo para sacar tu cajita de obsesiones, pensamientos y reflexiones.
¡Tachán! Abres tu caja de pandora y comienza el debate mental. ¿Vale la pena? Sí, no, quizás, posiblemente, rotundamente no, absolutamente, sínosínotalvezclaronoporsupuesto ...
Voy a frotar la lámpara a ver si hay ahí dentro algún genio que me responda.
Ojalá.
"Genio, sal, te necesito."
