Me parece maravilloso, grande, sorprendente; incluso poético.
Quizás yo tenga un poco de Ghandi, un poco de Hitler, un poco del sauce que veo por mi ventana, un poco de mi tatarabuelo que murió en el Titanic. Poco de todo. Mucho de contradicciones.
Y cuando me muera seré parte de una seta, que alguien se comerá y yo también formaré parte de ese alguien.
¡Ay!, si mi abuela me escuchara.
"¿Quiénes formais parte de mi?" - peguntó el cisne