Hoy el profesor de biología ha planteado que las moléculas son muy ancianas y que por ello, puede que una molécula de agua que yo ingerí hace tiempo, ahora podría estar en su cuerpo.
Me parece maravilloso, grande, sorprendente; incluso poético.
Quizás yo tenga un poco de Ghandi, un poco de Hitler, un poco del sauce que veo por mi ventana, un poco de mi tatarabuelo que murió en el Titanic. Poco de todo. Mucho de contradicciones.
Y cuando me muera seré parte de una seta, que alguien se comerá y yo también formaré parte de ese alguien.
¡Ay!, si mi abuela me escuchara.
"¿Quiénes formais parte de mi?" - peguntó el cisne