Curarme de cordura para que fluya el pincel, para tocar la guitarra como a una mujer, para disparar fotografías como un francotirador.
No hay artista sin locura, no hay inspiración sin sufrimiento.
De amor, ni hablar. No hay una corriente de pensamientos lógicos. ¿Qué hubiera sido de Van Gogh enamorado? ¿De Dalí rehabilitado?
Pero sexo sí. Desenfrenado, en cada esquina. Entre hombres: Warhol, Lorca. Entre mujeres: Greta Garbo, Frida Khalo. Píldoras y líquidos de colores acompañando. Miró levitando con polvo de ángel.
When you do your very worst,
it feels the best.