Hoy, como cada vez que escribo, lo hago desde el cenit de una emoción. Rabia, que da a mis aletas nasales un ritmo dubstep y a la venita de mi frente uno más jungle.
Elle est une pétasse; ni enfermedad mental, ni amor al sexo, ni alineación de chakras. "¿Qué quiere? ¿Qué busca? ¿Por qué? ¿Hasta cuándo?" Las preguntas se amontonan en una caótica fila, se empujan, se golpean sin ningún reparo y algunas consiguen colarse. Esto parece la cola del INEM. Al igual que en esta, se pasan por la oficina central de mi sistema nervioso y salen sin obtener ninguna respuesta.
Se equivocaron en su diagnóstico, quizá por el carajillo mañanero o la dislexia del psiquiatra. Ninfómana ponía, cleptómana querían decir.